El sauna proporciona numerosos beneficios. También conlleva una serie de riesgos que desde aquí les vamos a numerar.

En un sauna la temperatura oscila entre los 80 y los 100 grados centígrados. El hecho de que no se produzcan quemaduras es porque se combina con una humedad muy baja (calor seco) y por lo tanto no llega a quemar.

La mayoría de las personas, usamos mal el sauna. No se deben de tomar más de 2 sesiones por día y no más de 3 semanales.


Beneficios

Un sauna puede resultar ser peligroso para quienes padecen determinadas enfermedades del corazón, ya que sudar abundantemente provoca se concentren también los fluidos corporales, por lo que la sangre se torna más densa y esto puede provocar un ataque cardiaco. Por ello, los especialistas recomiendan tanto en caso de hipertensión como en personas cardiópatas consultar con el médico la conveniencia o no de acudir a un sauna. Asímismo, hay estudios médicos que advierten de que el abuso de las sesiones de sauna puede ser perjudicial para la vida sexual. Esta conclusión se fundamenta en que el calor de una sauna puede reducir drásticamente la cantidad y calidad del semen masculino, y en el caso de las mujeres, ocasionar fuertes hemorragias menstruales e incluso el interrumpir la ovulación. Otro dato muy importante arrojan estudios realizados en EEUU, que demuestran que los bebés nacidos de mujeres que utilizan el sauna con frecuencia presentan el doble de probabilidades de padecen espina bífida, a consecuencia del excesivo calentamiento del útero. Por ello, se advierte de que la mujer embaraza no debe acudir a saunas y quienes planeen quedarse embarazadas deberían limitar cada sesión a 15 minutos entre periodos de enfriamiento.

Precauciones

  • Entrar en el sauna con hambre, con el estómago lleno (deje que traanscurra como mínimo una hora desde la comida) o en estado de agotamiento.

        

  • Durante la sesión no beba líquidos, ya que no se produciría la desintoxicación corporal. Después, tome zumos de fruta diluidos en agua o simplemente agua mineral.

        

  • No realice ejercicios de gimnasia dentro de la sauna, ni se dedique a conversar porque se "cargan" la respiración y la circulación.

        

  • No se duche después del sauna con agua caliente.Hágalo con agua templada.

  • JACUZZI

    Baño muy relajante.

    Se trata de un baño en el que se inyectan partículas de aire a presión a través de unos orificios en la bañera - dirigidos principalmente hacia las piernas, la espalda, los brazos e incluso el cuello - produciendo un burbujeo constante, efectuándose así un poderoso y vigorizante masaje.

    Puede tener incorporado ozono, con la riqueza demostrada que supone, siempre que se tomen las debidas precauciones. En otras ocasiones, en vez de poros de aire, se utiliza una manguera con agua termal a dos atmósferas de presión, con la que se realiza un vigoroso masaje que en condiciones normales no podría aplicarse.

    Los beneficios del Jacuzzi son numerosos

    El uso del calor se aconseja en muchas personas con artritis y condiciones relacionadas. Su doctor puede ayudarle a determinar si esto es apropiado para usted. Los beneficios del uso del calor incluyen relajación muscular, reducción del dolor y la rigidez y mayor facilidad para ejecutar ejercicios y actividades cotidianas.

    El agua caliente es una manera especialmente buena para aplicar calor a las áreas afectadas por la artritis. El calor moderado brinda alivio del dolor articular e incrementa la capacidad para hacer ejercicios de amplitud de movimiento y fortalecimiento